







Me atrevería a decir que todos conocemos muy bien la teoría: tras un contacto de riesgo, es importante hacerse las pruebas para saber si nos hemos contagiado de alguna infección de transmisión sexual, como la infección por el virus de la inmunodeficiencia o VIH. Sin embargo, dicen que el miedo es libre, y lo cierto es que muchas personas no son capaces de hacerse estas pruebas por pánico pensando en un posible resultado positivo.
Aunque el miedo es más que comprensible, en caso de haber contraído el virus, vivir en la ignorancia no va a hacer que el virus desaparezca y, desde luego, será mejor tener el diagnóstico cuanto antes para poder tomar las medidas oportunas.
Hay que tener en cuenta que desde que se contrae el VIH hasta que se detecta en las pruebas pueden pasar hasta 90 días (es lo que se conoce como el período ventana). Por eso, si se obtiene un resultado negativo antes de que hayan pasado 3 meses, conviene repetirlo para confirmarlo. De todas formas, ante la duda de un contacto de riesgo, lo recomendable sí es acudir al médico para obtener información, consejo y, si fuera necesario, profilaxis.
Para este cómic he tomado como referencia algunos de los testimonios publicados en la web de Be in the know. Como no contaba con el consentimiento de las personas reales y los relatos no me permitían construir una historia completa con todos los detalles que me gustaría, decidí crear un personaje ficticio que fusionara varias de estas experiencias. Así nació Maira: con otro nombre, otros rasgos, pero intentando mantener intacta la esencia de las historias reales.


