naciendo ciencia: universo holográfico y motor de inducción magnética

El concepto de eternidad está ligado al de infinito. Uno de los logros más grandes de la matemática como lenguaje ha sido su propio coraje imaginativo para enfrentar el concepto más inaccesible y paradójico que haya podido pretender la fragilidad temporal del intelecto humano: el concepto de infinito. Casi podríamos decir que la matemática es el lenguaje que pretende hablar del infinito, o la ciencia que pretende medir el infinito.

Vulgarmente se utiliza la palabra infinito para denotar algo muy grande, ilimitado, o imposible de contar. Pero el infinito va más allá de lo «muy grande» y de la posibilidad humana (temporal) de contar. La noción de infinito como idea de algo ilimitado o inalcanzable, ha sido una fuente de confusión a través de la historia.

Infinito es la idea de que algo no termina.

En nuestro mundo no tenemos nada así… así que nos imaginamos que viajamos más y más, intentando llegar allá, pero no es realmente infinito, sólo es un intento de alcanzarlo.

Infinito no “está creciendo”, ya está completamente formado. Infinito no hace nada, sólo es.

De un universo infinito y holográfico hablaremos hoy.

También compartiremos con vosotros cómo fabricar un sencillo motor de inducción magnético.